ERUPCIONES DE LA PIEL EN ADULTOS

Síntomas

Diagnóstico y tratamiento

Cómo programar una evaluación

Cuando una persona sufre de un sarpullido o erupciones de la piel, el cual abarca una zona más extendida de la piel en comparación a una pústula o espinilla por ejemplo, es un motivo inmediato de preocupación. El primer pensamiento que viene considerarse es la presencia de una infección o una alergia a alguna substancia. La verdad es que éstas son las causas más frecuentes pero también existen varias otras tales como reacciones adversas a medicamentos, irritación por fricción, exposición al sol, enfermedades autoinmunes, en que las propias células de defensa de nuestro cuerpo atacan nuestra piel, intoxicaciones en incluso menstruación.

Cada una de estas causas a su vez pueden tener un desencadenante en específico, por ejemplo, una erupción cutánea debido a una alergia puede deberse a un alimento, polen, contacto con una planta, detergente para la ropa, sol, picaduras de insectos, contacto con metales. Entonces podemos imaginar que en muchos casos es muy difícil de diferenciar la causa y para ello se requiere de un médico especialista en enfermedades de la piel o dermatólogo. El entrenamiento del dermatólogo permite unir y analizar múltiples datos para llegar a un diagnóstico y así brindar un tratamiento, como por ejemplo cuánto tiempo se encuentra presenta, en que parte del cuerpo comenzó, si hay factores asociados que el paciente no se dio cuenta, si hay alguien más enfermo en contacto con el paciente, la lista de medicamentos e interacción entre ellos, alimentos, síntomas asociados como fiebre y picazón y las características mismas de la erupción.

Síntomas

Los síntomas y signos son muy variados y éstos ayudan al diagnóstico final. Datos importantes son:

  • Distribución de las lesiones en el cuerpo.
  • Historia evolutiva de las lesiones, en que parte del cuerpo comenzaron.
  • Presencia de síntomas asociados, como fiebre, malestar general, estornudos, picazón, dolor, náuseas.
  • Características de las lesiones: Color, tamaño, presencia de pus, descamación de la piel, lesiones en membranas mucosas en la boca o genitales.
  • Presencia de otros signos físicos, como ganglios linfáticos aumentados de tamaño, tamaño del hígado y del bazo.
  • Dolor en las articulaciones.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico depende de los datos obtenidos anteriormente, el nivel de conocimiento y la experiencia del dermatólogo. La gran mayoría de las patologías pueden diagnosticarse mediante la historia y el examen físico del paciente. En algunos casos es necesario obtener exámenes adicionales de sangre, test de alergias en la piel u obtener una muestra de piel con una lesión mediante una biopsia con anestesia local.

El tratamiento depende de la causa, en forma común se utilizan medicamentos para disminuir las molestias como inflamación, dolor o picazón. En caso de infecciones virales habitualmente se debe esperar pero en infecciones bacterianas deben utilizarse antibióticos. En alergias es vital suspender la exposición al factor desencadenante, pero si es inevitable como en el caso del polen pueden usarse durante períodos determinados medicamentos antialérgicos. Las enfermedades autoinmunes pueden ser más serias y requerir de medicamentos que necesitan un control periódico para descartar efectos colaterales y evaluar su éxito.

Cómo programar una evaluación

Programar el tratamiento es fácil luego de la evaluación por algunos de nuestros especialistas certificados en dermatología en alguno de nuestros centros ubicados en Long Island (Nassau County and Suffolk County), New York City, Bergen County, NJ, Union County, NJ y áreas cercanas.

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